Mostrando las entradas con la etiqueta Trilogía del Perdón. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Trilogía del Perdón. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de mayo de 2015

Reseña de "Almanegra" de Florencia Bonelli

Título: Almanegra (Trilogía del Perdón #2)
Autor/a: Florencia Bonelli
N° de páginas: 640
Editorial: Penguin Random House (bajo el sello "Suma de letras")
Sinopsis: ¿PUEDE EL VERDADERO AMOR PERDONAR UNA TRAICIÓN?
Emanuela ha abandonado la seguridad de la misión jesuítica en la que se crió entre guaraníes y se ha refugiado en la casa de la familia del padre Ursus, en Buenos Aires.
Agobiada por la pena que significa la traición de su único amor, Aitor Ñeenguirú, intenta reconstruir su vida sin saber que en la ciudad la acechan peligros, como el del Santo Oficio de la Inquisición, que la perseguirá por sus dotes de sanadora.
Aitor solo vive para volver a ver a Emanuela y pedirle perdón. La esperanza del reencuentro lo ayuda a levantarse cada mañana. Pero los meses pasan y se convierten en años, y Emanuela no aparece.
En la segunda entrega de la Trilogía del Perdón, los corazones de los lectores palpitarán junto al de estos dos personajes que una vez creyeron que su amor resistiría todas las pruebas. ¿Finalmente les demostrarán la vida y sus trampas que eso no es verdad?

domingo, 25 de enero de 2015

Reseña de "Jasy" de Florencia Bonelli

Título: Jasy (Trilogía del Perdón #1)
Autor/a: Florencia Bonelli
N° de páginas: 608
Editorial: Penguin Random House (bajo el sello “Suma de letras”)
Sinopsis: UN AMOR QUE NACE CON LA VIDA
Febrero de 1736. El padre Ursus, superior de la misión jesuítica de San Ignacio Miní, navega por el río Paraná junto a su protegido, un niño de cinco años, Aitor Ñeenguirú. Ordena a los bogadores que detengan la balsa al escuchar unos gritos desgarradores provenientes de la orilla. Descubre que se trata de una joven mujer de origen europeo, que acaba de dar a luz a una niña. La muchacha muere, pero la niña está con vida, por lo que se apresuran a llevarla a la misión, donde la bautizan como Emanuela.
Así comienza esta potente e intensa historia de amor y de aventuras entre Aitor, séptimo hijo varón de la familia Ñeenguirú, el maldecido del pueblo, señalado y discriminado como el lobisón y Emanuela, la bendita de San Ignacio Miní, a quien llaman la niña santa por sus poderes para curar a la gente y a los animales.
En el marco de la colonización y la evangelización del sur de América, con un compacto abanico de personajes secundarios bien perfilados y con una apretada trama que nos lleva a recorrer la vida y las costumbres en las misiones jesuíticas, Florencia Bonelli, la reina de la novela histórico-romántica, nos entrega su nueva y apasionante historia que, una vez más, provocará el entusiasmo y la celebración de sus miles y miles de lectores.
OPINIÓN PERSONAL
(sin spoilers)

Vengo con muchísimas ganas de experimentar nuevos géneros durante el 2015, por lo que decidí comenzar por la ficción histórica. ¿Qué mejor manera de hacerlo si no es con las famosas novelas de Florencia Bonelli? Vi que había salido el primer libro de su nueva trilogía y me apresuré a comprarlo. El lugar donde está ambientado me llamaba mucho la atención, al igual que la sinopsis. Admito que me gustó el libro. No me fascinó, pero tampoco me disgustó... es un término medio. En un principio pensé que el libro se iba a desenvolver de otra manera (y sin tanto contenido erótico) por lo que no cumplió mis expectativas. Igualmente lo disfruté y me dejé llevar.

Con esta historia vemos como era la vida de los guaraníes en la misión jesuítica de San Ignacio Miní. Más que nada se centra en la vida de Aitor, su familia, el padre Ursus, y por supuesto, Jasy. Todo comenzó cuando en medio de un viaje por el río Paraná, Ursus y Aitor, junto con todos los bogadores descubren a una joven blanca dando a luz en la orilla. Les resultó demasiado extraño que se encontrará totalmente sola. La asistieron, aunque lamentablemente fallece al perder mucha sangre. De regreso en la misión, comenzaron a cuidarla, y la llamaron Emanuela, en honor a su madre fallecida. No quiero ahondar en muchos detalles así que directamente voy al grano: Aitor, con tan solo cuatro años, no podía separarse de ella. Desde el momento que la vio supo que debía protegerla y estar atento a lo que necesitará. Sentía una conexión única e inexplicable. Hasta le dio apodo muy especial por su piel blanca como la luna: Jasy, que significa luna en guaraní. Así es como comienza todo. Poco a poco se va desarrollando la historia con el crecimiento de estos dos niños. Desde que son chiquitos hasta el momento de su pubertad.
"—Nuestro amor —habló él, al cabo— es amor porque nunca cambiará. Te he amado desde que tenía cuatro años, desde que te vi aquella noche en la jangada, recién nacida. Te he amado cada minuto de mi vida, te amo en este momento con locura y lo haré hasta…
—Hasta el día del Juicio Final —completó ella, y él asintió porque no se creía capaz de articular."
Lo primero que quiero hablar es acerca de la escritura de Bonelli. Su prosa es muy bonita y nunca llega al punto del hartazgo. Las palabras que utiliza (a pesar de que algunas sean de esa época) son usadas de una manera que hace que no te canses o te sientas atosigado. Fue una sorpresa; jamás pensé que fuera a ser tan ligera la narración. Esta última, es en tercera persona. Me gustó que sea así. Ahora que ya he terminado el libro, realmente no le encuentro mucho sentido si estuviera contado de otra manera, como por ejemplo, en primera persona. Ocurren demasiadas cosas que serían muy complicadas de contar si estuviera contado por algún personaje en particular. Dejando un poco de lado esto, el contexto histórico (junto con la ambientación) en cuestión está muy bien desarrollado, eso no lo puedo negar. Se nota la pasión de la autora en estos temas y la gran investigación que hubo detrás. Ya es bastante difícil escribir un libro en la actualidad, no me quiero imaginar uno en otra época. Es interesante conocer un poco de cómo eran las costumbres y la religión en esos tiempos.

Como ya les dije, la narración es muy sencilla, pero no puedo no decirles que tuve un pequeño inconveniente. La historia tiene tanto potencial que me pareció que no fue aprovechado al cien por ciento. Digamos que este libro es bastante introductorio para lo que se viene después; la primera mitad me resultó muy difícil de digerir. Había momentos que parecía que la historia avanzaba, y había otros momentos en donde se aligeraban las cosas pero seguía sin ocurrir nada. Llegué al punto de que me estaba cansando de todo lo que ocurriera se volviera muy repetitivo. De esto les voy a hablar cuando les cuente mi opinión con respecto a los personajes porque si no se mezcla todo. Luego, la segunda mitad, se tornó muy interesante. Hubo un suceso que hizo que no pudiera parar de leer. Me puse muy feliz: estaba ansiando que ocurriera algo porque me iba a volver loco de la desesperación.

Ahora pasemos a los personajes, todos están muy bien construidos. Las características de cada uno están perfectamente descritas, aunque no tuve la chance de conectar con ninguno de ellos. Los protagonistas, Jasy y Aitor, no me agradaron completamente. En su niñez había momentos que me caían muy bien debido a su inocencia. Pero, había algunas cosas en particular que me molestaban, como por ejemplo, con Aitor. Él es una persona posesiva, celosa, autoritaria, impulsiva, agresiva y en especial muy territorial. No permitía que nadie tocara a Emanuela hasta cuando era un simple bebé. Cuando fue creciendo, estas características se fueron desarrollando y me resultó intolerable. También, cuando no lograba lo que quería, hacia algunas cosas muy fuera de lugar para calmarse, ya que por supuesto, además de todo lo que les nombré, es insaciable. Por el otro lado tenemos a la dulce  y tierna Emanuela. Ella es una niña con rasgos muy delicados. En un principio su inocencia le daba un toque especial a la trama, pero a medida que crecía continuaba igual. Me resultó un poco exagerado llegar a ese punto donde Emanuela vivía en un mundo de color de rosa. Aitor, con su gran personalidad, le decía cualquier cosa que se te ocurra, y para ella era ley. Muy sumiso de su parte.

El amor entre ellos es un poco inusual. Por momentos es muy bonito de leer y en otros no tanto. Aitor la conducía por el camino del amor sin llegar al punto de obligarla o acosarla. Pero, me molestaba que la tratara mal siendo muy duro y gritándole. Ella lloraba (como toda niña de su edad haría) y él le pedía perdón. Jasy sucumbía a sus encantos a pesar de que la tratara mal una y otra vez. De esto es lo que les hablaba cuando en la primer parte del libro me resultó muy repetitiva. Las constantes reacciones de Aitor reclamando lo que es suyo (cuando nadie se lo estaba quitando), el llanto de Emanuela, el perdón y finalmente vuelven a estar felices. Esto ocurría una y otra vez y realmente me frustraba. También, Aitor le hacía prometer a Emanuela que no se dejaría tocar por nadie y que no se iba a juntar con nadie que no sea con él... me daban ganas de ir y pegarle unas cuantas cachetadas por desconfiado, inaguantable, insufrible, ultrajante y abusivo.
“—Jasy. —Le besó la cabeza—. Perdóname, Jasy. No quise gritarte, de veras.
—No me gusta cuando me gritas.
[...]
—Perdóname, Jasy. —Se mojó la mano y se la pasó por la frente—. Dime que me perdonas. —Le besó las mejillas, y la frente, y así, cada parte, a excepción de los labios, que ella mordía para detener el llanto.”
Cerrando ya todo, hay varias cosas que no me gustaron para nada y otras que si me gustaron, así que mi puntuación es un poco obvia. Es una novela muy recomendable para los fanáticos de este género y los de Florencia Bonelli. Si te llama la atención la historia de la bendecida y el maldecido, dale una oportunidad. Es un libro introductorio, pero yo tengo fe que las continuaciones prometen y mucho. El final deja muchas incógnitas abiertas y sumado a eso, ocurre algo en particular que te hace pensar que es lo que va a ocurrir en la segunda parte. Yo ya tengo algunas teorías. Ya veremos si acierto.

3/5