lunes, 21 de septiembre de 2020

Reseña de "La carta de Ivy Aberdeen al mundo" de Ashley Herring Blake

Título: La carta de Ivy Aberdeen al mundo
Autor/a: Ashley Herring Blake
Traducción: María Celina Rojas
N.° de páginas: 256
ISBN: 978-84-96886-98-8
Editorial: Ediciones Urano (bajo el sello "Puck")
Sinopsis: ¿ASÍ SE SENTÍA UN FLECHAZO DE AMOR?

¿Un dolor de estómago, una sensación burbujeante en la yema de los dedos?

Cuando un tornado azota su pueblo, la casa de Ivy Aberdeen, de doce años, queda destruida y su familia termina desplazada. Ivy se siente invisible e ignorada luego de la tormenta… y lo que es peor, su cuaderno repleto de dibujos secretos de chicas tomadas de las manos ha desaparecido.

Misteriosamente, los dibujos de Ivy comienzan a reaparecer en su casillero con notas de alguien que la alienta a hablar sobre su identidad. Ivy piensa –y espera– que ese alguien sea su compañera de clase, esa chica que a Ivy le genera mariposas en el estómago.

¿Encontrará Ivy la fortaleza y el coraje para seguir sus verdaderos sentimientos?

La carta de Ivy Aberdeen al mundo es una novela magnífica y tierna acerca del nacimiento de la identidad y un exponente enriquecedor de la literatura middle grade.

¡Muchísimas gracias Ediciones Urano Argentina (Puck Latinoamérica) por el ejemplar!
OPINIÓN PERSONAL
(sin spoilers)

El día de hoy quiero hablarles de una de mis últimas lecturas. Hace varios meses que no leo un middle grade y este siempre me llamó la atención. Había oído maravillas de él y de las otras novelas de la autora. Por eso, no dudé ni un segundo cuando decidí zambullirme de lleno en esta historia. En general, la disfruté mucho, pero tiene ciertos aspectos que quizás no me gustaron tanto y ahora paso a contarles.

Ivy Aberdeen es una jovencita de doce años que se está acostumbrando de a poco a la idea de que le gustan las chicas. Es algo que mantiene en secreto, ya que no se siente preparada para contárselo a los demás. Por ende, recurre a su pasión por el dibujo. Tiene un cuaderno donde vuelca todas sus emociones en dibujos que denomina como "tormentosos", ya que siempre se trata de ella tomada de la mano con otra chica.

Su vida se pone patas para arriba cuando un tornado azota la zona y arrasa la casa de Ivy en cuestión de segundos. En el proceso, Ivy pierde su preciado cuaderno, pero lo último que espera es que alguien de la escuela lo encuentre. A partir de ese momento, empieza a recibir notas anónimas en su casillero donde mencionan dichos dibujos y la alientan a hablar con alguien al respecto. Ahora Ivy, llena de nervios por haberse dado cuenta de que alguien sabe su secreto, quiere descubrir quién es el guardián del cuaderno mientras lidia con varios problemas familiares, el hecho de haber perdido todo y su proceso de autodescubrimiento.
“Ivy se quedó mirando el dibujo, mordiéndose el labio inferior. Quizás debería arrancarlos todos, comenzando con este. Le gustaban las tormentas, pero las tormentas podían ser peligrosas".
Me interesaba mucho el concepto propuesto por Ashley Herring Blake. No puedo negarme a leer novelas LGBT, así que tenía que darle una oportunidad sí o sí. De hecho, creo que no conozco muchos títulos destinados a un público de 9 a 14 años donde haya personajes como Ivy. A decir verdad, debo reconocer que el tema está tratado sumamente bien y creo que muchos niños pueden llegar a sentirse identificados con lo que está atravesando la protagonista. Esto es algo que aprecio muchísimo; en lo personal, hubiera sido genial tener una historia así a esa edad.

En un principio me costó engancharme con la historia. Había leído la sinopsis, así que estaba esperando encontrarme con lo que me habían prometido ahí. Debido a eso, las primeras 100 páginas me resultaron un tanto introductorias y no llegaba a meterme de lleno en lo que estaba sucediendo. La autora se enfocó mucho en la dinámica familiar y la tragedia del tornado cuando yo en realidad estaba buscando leer más sobre el viaje de autodescubrimiento de Ivy. Lo bueno es que, luego de esa primera parte, la trama cobra un poco más de sentido y ahí no me detuve hasta el final.

Con la escritura de la autora me pasó algo similar. La carta de Ivy Aberdeen al mundo está escrito en tercera persona y siento que no encajaba muy bien con la trama. No logré congeniar demasiado con este aspecto en particular, ya que sentía que el resultado hubiera sido mucho mejor si la narradora era la mismísima Ivy (realmente me hubiera gustado leer sus pensamientos de forma directa). No les voy a mentir, me resultó un poco forzada la forma en la que estaba escrito. Sin embargo, lo que sí puedo asegurarles es que, con el paso de las páginas, la prosa se va haciendo más llevadera y mejora bastante. Y como punto a favor, las descripciones de los dibujos y de los sentimientos a través de los colores son encantadoras. Siento que es algo original y que caracteriza al libro a la perfección.
“Creó un mundo nuevo y hermoso, incluso mientras era consciente de que su propio mundo se estaba deshaciendo".
En cuanto a los personajes, tengo que decir que Ivy es un personaje entrañable. Es superadorable, y era imposible no empatizar con ella al leer todo lo que estaba viviendo (desde el hecho de haber perdido absolutamente todo hasta los momentos en los que dudaba sobre su orientación sexual). Es horrible pensar que una niña de su edad tenga que soportar todo eso y piense que lo mejor es quedarse callada. Por otro lado, me dio un poco de lástima el rol que tenía en su familia. Ella es la hermana del medio, y siento que la autora exageró un poco el tema. A simple vista, diría que es la integrante que menos atención recibía desde la llegada de sus hermanos gemelos. Esto ya es una apreciación personal, pero realmente me molestaban las actitudes que tenían sus padres y su hermana Layla en la cotidianidad. No importan los problemas que uno pueda tener, nunca hay que olvidarse de las personas que tenemos a nuestro lado (y más si estamos hablando de dos padres y su hija).

Con respecto a los demás personajes, mencionaré a June, que tiene un rol muy interesante en la historia como el crush de nuestra protagonista. Tiene una chispa especial y lo transmite en todas las escenas en las que aparece. Tal vez me hubiera gustado ver un poco más de desarrollo en lo que refiere a su pasado. También tenemos a Taryn, la mejor amiga de Ivy. No tiene una gran participación en la historia, pero no por eso es menos importante. Digamos que es un apoyo que Ivy no sabía con el que contaba. Por último, quiero hablar de Robin, la dueña del hotel donde se hospedan Ivy y su familia. Nuestra protagonista aprende muchísimo de ella y se convierte en una de las pocas personas en las que puede confiar. Me cayó muy bien y me agradó ver el vínculo que forman entre las dos.
“—Está bien no estar bien. La mayoría de la gente no piensa así, pero yo sí. Tiene que estar bien no estar bien todo el tiempo, ¿no crees?".

El final es todo lo que está bien. Me rompió un poco el corazón que las cosas no hayan salido como yo pensaba o quería, pero siento que, en términos generales, vale la pena leerlo. Es un libro que toca temas sobre la familia, la amistad y el primer amor y que, a su vez, deja mensajes preciosos como el hecho de conocernos a nosotros mismos para aceptarnos y amarnos tal como somos. Es un relato completamente emotivo y capaz de ganarse un lugar en sus corazones. A pesar de los puntos que no disfruté tanto, recomiendo esta lectura sin ninguna duda.


3/5

2 comentarios:

  1. Hola Fraaaaaaaan ❤
    Ay, entiendo lo que decís de la parte introductoria. A mí no me molestó tanto porque estaba emocionadísima con un MG F/F, pero es súper entendible que te haya pasado eso. Ivy es un amor y June me superencantó.
    Besote enorme ❤

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